"La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar."

jueves, 15 de mayo de 2008

Unidad.


Desde que la autoridad puso su aguijón en el cerebro humano, despertó la guerra social.
Desde que hay esclavos del orden, hay quienes los combaten.
¿Acaso el amargo sabor de esta vida que nos imponen no merece la guerra?
¿El hambre, la explotación, la discriminación y la marginación no merecen la guerra?
¿El poder que tortura a todo ser viviente en cada rincón de esta tierra para prolongar su bienestar y despotismo no merece la guerra?
Esta guerra, la nuestra, es en contra de la civilización que despojo a los pueblos de sus tierras y su historia, que esclavizo, asesino y martirizo en nombre dios y su maldito dinero.
Contra quienes se repartieron el mundo con nosotras dentro, creando fronteras, cercando selvas y montañas apropiándose de ríos y mares hasta llegar a los cielos que también tienen dueño.
Contra el maldito reloj que nos condena a repetir tortuosamente, cada minuto en estas gigantescas prisiones que llamamos ciudades sentenciándonos a trabajar para consumir su tecnología innecesaria.
¡Guerra! Contra la culpa, las rejas y todo sistema carcelario que termina con la dignidad y la vida.
¡Guerra! A este estado de control, que con los traidores militarizados nos sumergen en la cultura del terror.
A los que apoyan y sustentan toda esta farsa, al patriarcado, al hombre y a su ley basada en su inteligencia manipulada.
¡Guerra! A nosotras mismas que es la más difícil en todo momento y en todo lugar.
Esto es lo que nos toco vivir, este suplicio que nos atormenta. La pregunta simplemente ¿Por qué? Esta es la rabia que masticamos: la impotencia, que nos cierra el puño y nos hace desobedecer. La sublevación al orden establecido es la guerra de la que hablamos, generando revuelta a lo cotidiano, conspirando para la insurrección, atacando y desapareciendo ahí estaremos… siempre anónimos, soñando y luchando por la libertad… porque mientras perdure el poder y la autoridad abra quienes resistan y combatan su existencia.

1 comentario:

Israel dijo...

Buen texto y con toda la razón, estos anarquistas… de vez en cuando escriben cosas interesantes xD